Cada vez que abres una web, el navegador recibe un archivo de texto y lo convierte en lo que ves: títulos, párrafos, imágenes, botones, menús. Ese archivo está escrito en HTML, y aunque nunca lo veas, está debajo de absolutamente todo. Si una página web fuera una casa, el HTML sería la estructura: las paredes, las puertas, las habitaciones… La pintura y la decoración vienen después, y de eso se encarga CSS, el lenguaje que controla colores, tipografías y colocación, del que hablaremos en la siguiente entrada.
Qué es HTML
HTML significa HyperText Markup Language, algo así como "lenguaje de marcas de hipertexto". Según la documentación de MDN, la referencia más usada por quienes desarrollan para la web, es un lenguaje descriptivo que define la estructura de una página.
La palabra clave es marcas. Un archivo HTML es texto normal al que se le añaden etiquetas que le dicen al navegador qué es cada cosa: esto es un título, esto un párrafo, esto una imagen, esto un enlace. Piensa en cuando subrayas un libro con distintos colores: el texto no cambia, pero tus marcas indican qué es importante y qué es una definición. Con HTML pasa lo mismo, solo que el lector es un navegador.
Un detalle que conviene aclarar: HTML no es un lenguaje de programación. No toma decisiones ni hace cálculos. Describe contenido. Para que una web reaccione a lo que haces (un formulario que valida tu correo, un menú que se despliega) entra JavaScript, otro lenguaje que se encarga de la parte interactiva: es el que hace que un menú se despliegue al pulsarlo o que un formulario te avise de que te falta la @ del correo.
Cómo se ve por dentro
El bloque básico de HTML son los elementos, formados por etiquetas de apertura y cierre entre ángulos < >. Mira este ejemplo mínimo:
<h1>Mi primera página</h1>
<p>Hola, esto es un <strong>párrafo</strong> con una palabra en negrita.</p>
<a href="https://avartia.es">Visita mi web</a>
<img src="foto.jpg" alt="Una foto de mi escritorio">Se lee casi solo:
<h1>es un título principal, y</h1>indica dónde termina.<p>es un párrafo. Dentro lleva<strong>, que marca una palabra como importante (los navegadores la muestran en negrita).<a>crea un enlace. El trocitohref="..."es un atributo: información extra que le dice al navegador a dónde ir.<img>inserta una imagen. Es un elemento "vacío": no encierra texto, así que no necesita etiqueta de cierre. Su atributoaltdescribe la imagen para quien no puede verla.
Con esas piezas, y unas pocas más (listas, tablas, formularios, vídeo y audio), se construye cualquier página.
De dónde viene
HTML nació a principios de los años 90 de la mano de Tim Berners-Lee, el científico británico que trabajaba en el CERN (el gran laboratorio europeo de física de partículas, en la frontera entre Suiza y Francia, donde está el famoso acelerador de partículas LHC) y que también inventó la web tal y como la conocemos. Según Wikipedia, la primera descripción pública, un documento llamado "HTML Tags" de finales de 1991, enumeraba tan solo 18 elementos, y 11 de ellos siguen existiendo en HTML 4.
Después llegaron las versiones, cada una con más posibilidades:
- HTML 2.0 (noviembre de 1995): el primer estándar oficial, publicado como RFC 1866 (un RFC es un documento técnico público donde se definen los estándares de internet).
- HTML 3.2 (enero de 1997) y HTML 4.0 (diciembre de 1997): recomendaciones del W3C, el consorcio que fija los estándares web. La versión 4.01 llegó en diciembre de 1999.
- HTML5 (octubre de 2014): se convirtió en recomendación del W3C el 28 de octubre de 2014. Trajo etiquetas pensadas para dar significado al contenido (
<header>,<nav>,<article>,<footer>) y soporte nativo de audio y vídeo, algo que antes obligaba a instalar complementos externos. - HTML Living Standard (desde 2019): el 28 de mayo de 2019 el W3C anunció que el WHATWG, un grupo formado por los fabricantes de navegadores, sería el único responsable de publicar el estándar. Por eso hoy ya no se habla de "HTML6": el estándar vivo se actualiza de forma continua.
Para qué se usa
Prácticamente para todo lo que ves en una web:
- Estructurar contenido: títulos, párrafos, listas, tablas y secciones.
- Enlazar páginas: el "hiper" de hipertexto. Los enlaces son lo que convierte un montón de documentos en una red.
- Incrustar multimedia: imágenes, vídeos y audio.
- Recoger datos: formularios de contacto, registros, búsquedas, pagos.
- Dar significado: las etiquetas semánticas ayudan a los buscadores y a los lectores de pantalla a entender qué es cada parte de la página.
Y no solo en webs: los correos electrónicos con diseño, muchas apps móviles híbridas y hasta las páginas de ayuda de algunos programas están hechos con HTML.
Cuánto se usa hoy
Según W3Techs, servicio que mide qué tecnologías usan las webs, HTML5 lo utiliza el 96,1 % de los sitios cuyo lenguaje de marcado se conoce (dato a 26 de octubre de 2026). Dicho de otro modo: es el idioma común de la web.
Ventajas e inconvenientes
Lo bueno:
- Es fácil de aprender. Con un par de tardes ya puedes publicar una página sencilla.
- Es universal: todos los navegadores lo entienden y es la base sobre la que funciona todo lo demás.
- Es gratuito y abierto: no pagas licencia ni dependes de una empresa.
- Un HTML bien escrito mejora la accesibilidad y ayuda al posicionamiento en buscadores.
Lo que conviene saber:
- Por sí solo es limitado: sin CSS se ve muy sencillo y sin JavaScript (el lenguaje que le da interactividad) no reacciona a nada. Funcionan siempre en equipo.
- Perdona demasiado: el navegador intenta mostrar incluso código con errores, así que es fácil escribirlo mal sin darte cuenta. Etiquetas mal cerradas o saltarse el atributo
alten las imágenes son fallos habituales. - Usar etiquetas solo por su aspecto (por ejemplo, un
<h1>porque "se ve grande") confunde a buscadores y lectores de pantalla. Cada etiqueta debería elegirse por su significado.
Cómo empezar a probarlo
No necesitas instalar nada. Abre el Bloc de notas, escribe el ejemplo de arriba, guárdalo como prueba.html y ábrelo con tu navegador. Y si tienes curiosidad por ver el HTML de cualquier web, pulsa F12 en Chrome, Edge o Firefox y abre la pestaña "Elementos" (o "Inspector"): verás el esqueleto de la página que tienes delante.
Si quieres practicar de forma ordenada, el curso de MDN para principiantes es gratuito y está muy bien explicado.
En resumen
HTML es el esqueleto de la web: no decora ni calcula, pero sin él no existiría nada de lo demás. Nació hace más de tres décadas, ha cambiado mucho desde entonces y sigue siendo la primera puerta de entrada para cualquiera que quiera entender cómo funciona internet por dentro.