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AI Builder: la inteligencia artificial de Power Platform que lee facturas, clasifica correos y predice resultados

Qué es AI Builder, qué modelos incluye, cómo se usa dentro de Power Apps, Power Automate y Copilot Studio, y qué cambia en su licenciamiento a partir de noviembre de 2026.

AI Builder: la inteligencia artificial de Power Platform que lee facturas, clasifica correos y predice resultados

Si has seguido este blog, ya conoces Power Apps y Power Automate: uno sirve para crear aplicaciones y el otro para automatizar tareas. Hoy toca la pieza que les da algo de "cerebro": AI Builder.

La idea es sencilla. Hay tareas que una automatización normal no sabe hacer porque requieren entender algo: leer una factura escaneada, saber si un correo es una queja o un pedido, detectar productos en una foto... AI Builder pone modelos de inteligencia artificial a tu alcance para resolver justo eso, sin escribir código y sin ser científica de datos.

Qué es AI Builder

AI Builder es una funcionalidad de Microsoft Power Platform que permite crear y usar modelos de IA dentro de tus apps y flujos. Un modelo, explicado rápido, es un programa que ha aprendido a reconocer patrones a partir de muchos ejemplos. Igual que tú distingues una factura de un ticket de supermercado porque has visto cientos, el modelo aprende a hacer lo mismo con datos.

Microsoft lo lanzó en disponibilidad general en octubre de 2019, con dos primeros escenarios: predicción y lector de tarjetas de visita, según el plan de lanzamientos de Power Platform 2019 (wave 2). Desde entonces ha ido sumando modelos y, más recientemente, capacidades de IA generativa.

Hoy lo encuentras en Power Apps y Power Automate, dentro de la sección AI hub > AI models, y también se usa desde Copilot Studio.

Pantalla de modelos de IA en AI Builder. Fuente: Microsoft Learn
Pantalla de modelos de IA en AI Builder. Fuente: Microsoft Learn

Modelos prediseñados y modelos personalizados

AI Builder trabaja con dos tipos de modelos, y entender la diferencia es la clave para usarlo bien.

Modelos prediseñados (prebuilt). Ya vienen entrenados por Microsoft y funcionan desde el primer minuto. Están pensados para tareas comunes a cualquier empresa. Algunos ejemplos:

  1. Procesamiento de facturas y recibos: extrae importes, fechas, proveedor o total de un documento.
  2. Lector de tarjetas de visita: convierte una foto de una tarjeta en un contacto.
  3. Reconocimiento de texto: lee el texto de una imagen (lo que se conoce como OCR).
  4. Análisis de sentimiento: indica si un texto es positivo, negativo o neutro.
  5. Detección de idioma y traducción de texto.
  6. Extracción de entidades: localiza datos concretos dentro de un texto, como nombres, fechas o importes.

Modelos personalizados (custom). Los construyes tú con tus propios datos, porque tu caso es específico de tu negocio. Por ejemplo:

  1. Procesamiento de documentos: enseñas al modelo a leer un formulario que solo existe en tu empresa.
  2. Detección de objetos: aprende a reconocer tus productos en una foto, útil para hacer inventario.
  3. Predicción: a partir de tu histórico, estima si algo va a pasar, por ejemplo si un pago llegará tarde.
  4. Clasificación de categorías: agrupa textos (correos, comentarios, incidencias) según tus propias etiquetas.

La lista completa está en la documentación oficial de tipos de modelos de AI Builder.

Un detalle práctico: entrenar y probar un modelo no consume créditos. Solo se paga cuando ese modelo se ejecuta dentro de una app, un flujo o un agente, según explica Microsoft en su guía de licenciamiento de AI Builder.

Los prompts: la parte generativa

Además de los modelos clásicos, AI Builder incluye prompts. Un prompt es una instrucción que le das a un modelo de lenguaje (la misma tecnología que hay detrás de ChatGPT o Copilot) para que haga una tarea concreta: "resume este correo", "clasifica esta reclamación", "extrae los puntos de acción de esta reunión".

La gracia es que ese prompt se guarda como una pieza reutilizable. Lo escribes una vez, lo pruebas y después lo llamas desde una app de Power Apps (con una fórmula de Power Fx), desde un flujo de Power Automate o desde un agente de Copilot Studio. Microsoft también ofrece funciones de IA ya preparadas, que son prompts listos para tareas habituales, como extraer acciones de un texto, según su FAQ sobre prompts.

Cómo se ve en el día a día

Para aterrizarlo, tres escenarios típicos:

  1. Facturas de proveedores. Llega una factura en PDF al correo. Un flujo de Power Automate la recoge, AI Builder extrae proveedor, fecha e importe, y el flujo guarda esos datos en una lista o en Dataverse. Nadie tiene que copiarlos a mano.
  2. Bandeja de atención al cliente. Cada correo entrante pasa por un análisis de sentimiento y una clasificación. Las quejas con tono negativo se marcan como prioritarias y se asignan al equipo adecuado.
  3. Gastos desde el móvil. En una app de Power Apps, el empleado hace una foto al ticket y la app rellena sola el importe y la fecha.

Ventajas

  1. No hace falta programar. Todo se configura desde la interfaz, con asistentes paso a paso.
  2. Está integrado en herramientas que muchas empresas ya usan: Power Apps, Power Automate, Copilot Studio y Dataverse.
  3. Empiezas rápido con los modelos prediseñados, y si tu caso es especial, entrenas uno a medida.
  4. Gobierno y seguridad dentro del entorno de Microsoft: los modelos viven en tu entorno de Power Platform y se gestionan desde el centro de administración.

Inconvenientes y cosas a tener en cuenta

  1. El coste depende del uso. Cada ejecución consume créditos, y el consumo varía según el tipo de modelo y el tamaño de lo que procesa. Conviene estimarlo antes.
  2. Necesitas un entorno con Dataverse para usarlo.
  3. No todo está disponible en todas las regiones, y algunos modelos siguen en versión preliminar (preview).
  4. La IA se equivoca. Un documento borroso o mal escaneado puede dar datos erróneos. En procesos sensibles, lo sensato es que una persona revise los resultados.

Lo que cambia en noviembre de 2026

Este es el punto que más interesa ahora mismo. Microsoft anunció el fin progresivo de los créditos de AI Builder, la "moneda" con la que se pagaba su uso. Los sustituyen los Copilot Credits, la misma moneda que usa Copilot Studio. Las funcionalidades de AI Builder no desaparecen: siguen funcionando, pero se pagan de otra forma.

Según la documentación oficial de Microsoft sobre el fin de los créditos de AI Builder y su guía de licenciamiento, esto es lo que hay que saber:

  1. Desde el 1 de noviembre de 2026, las licencias nuevas o renovadas de Power Platform y Dynamics 365 ya no incluyen créditos de AI Builder. Hasta ahora, por ejemplo, Power Automate Premium traía 5.000 créditos al mes y Power Apps Premium, 500.
  2. Quien haya comprado o renovado antes de esa fecha mantiene sus créditos hasta el final de su contrato.
  3. Los clientes nuevos ya no pueden comprar paquetes de créditos de AI Builder: tienen que comprar Copilot Credits.
  4. En Power Apps y Power Automate, AI Builder gasta primero los créditos de AI Builder que queden y, cuando se acaban, pasa a los Copilot Credits. En Copilot Studio siempre usa Copilot Credits.
  5. No hay conversión automática de un tipo de crédito a otro, y las pruebas gratuitas de AI Builder se han eliminado.

Si tu empresa tiene flujos que leen facturas o clasifican correos, es buen momento para revisar con el equipo de IT cuánto consumen y qué licencias se renuevan después de noviembre. Así nadie se encuentra un flujo bloqueado por falta de créditos.

Para cerrar

AI Builder es la forma más directa de meter inteligencia artificial en los procesos que ya tienes en Power Platform: leer documentos, entender textos y anticipar resultados, sin código. Lo técnico apenas cambia; lo que sí cambia este año es cómo se paga. Conocer bien los dos lados, lo que puede hacer y lo que cuesta, es lo que te permite proponerlo con criterio en tu empresa.

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